Una vez he leído: "La expectativa es enemiga de la felicidad."
Pero no es algo simple de hacer el no creárselas. Todos esperamos siempre algo. Un gesto de un familiar; el mensaje de algún amigo; una palabra de quien amamos. Estamos ya pensando qué hará el otro, cómo se comportará, qué escribirá, o qué decisión tomará. Y es allí donde inicia el error, donde inicia el camino que nos llevará a la desilusión.
Es equivocado esperarse de los demás aquello que pensamos quisiéramos hacer nosotros. Porque cada uno de nosotros es una persona diferente. Lo que para nosotros pueden ser puntos de fuerza y coraje; tal vez para otro puede ser una vulnerabilidad. Nos equivocamos si esperamos todo un día por un mensaje, simplemente porque nosotros lo hubiesemos hecho.
Lo mejor es "no esperarse nada"; que esto no significa dejar de lado sueños y anhelos. Porque muchas veces estas dos cosas se confunden. Cada uno de nosotros deseamos y soñamos situaciones, personas, palabras, gestos, elecciones; y esto está bien. Cada uno debe luchar hasta que estos sueños se hagan realidad. Pero esperarse algo de manera determinada significa imponer a ese otro lo que nosotros mismos deseamos, y que muy probablemente, nos desilusionará. Y no porque lo desee hacer, sino porque le hemos confiado una labor sin que supiera. Hemos sido egoístas, no hemos tenido en cuenta todas las variables que giran alrededor de las personas y de las situaciones.
Por lo cual, "no esperarse nada", significa evitar la desilusión, sobre todo aquella involuntaria. Porque si nosotros no nos esperamos nada, seguramente algo ocurre. Así que, no te esperes nada pero continúa a trabajar sobre tus sueños y deseos... deja que la vida te sorprenda.
Hoy ¿me hablas de expectativas?
¿Eres uno de hacerse muchas de ellas? Realmente, ¿es "responsabilidad" del otro la desilusión?
Piensa... reflexiona... esperamos tus respuestas.
Alma & Luna