determina tu destino.”
(Aristóteles)
“El destino es el que baraja las cartas,
pero nosotros somos los que jugamos.”
(William Shakespeare)
Hoy la propuesta nace de tres citas diferentes, de autores históricamente conocidos. Tanto la de Aristóteles como la de Shakespeare, tienen el mismo sentido; es decir, a pesar de todas las circunstancias vitales y experiencias, somos nosotros, con nuestras elecciones, los que vamos tejiendo nuestros destinos. Habrá veces que sentiremos que todo está escrito, pero, si nos basamos en estas dos aseveraciones, cada acción emprendida es la que determinará nuestro presente y nuestro futuro.
Tener entonces la plena conciencia de que
somos los hacedores de nuestro destino, nos mantendrá conectados en el momento
presente y nos proyectará hacia el futuro.
Sin embargo, Miguel de Cervantes, da la
vuelta totalmente a estas dos primeras diciendo...
“Lo que el cielo tiene ordenado que
suceda,
no hay diligencia ni sabiduría humana que
lo pueda prevenir.”
(Miguel de Cervantes)
Así estaríamos en manos de nuestro
destino, y nos encaminaríamos inevitablemente hacia él. Cada acción, reacción o
elección, sería fruto de ese sino inevitable. Lo cual tampoco sería
desestimable, porque entonces, de alguna forma nos liberaría de vivir
planificando o rigidizando nuestra vida.
Creo entender entonces que en esta
definición también entra una parte más espiritual, más aferrada a la fe y a las
creencias. E igualmente,
más allá de todo, no me parece tan descabellada.
Y tú… ¿con cual te identificas?
¿Crees en el destino? ¿Sientes que lo vas construyendo con tus acciones y
elecciones? O ¿te inclinas
más a sentir que de alguna forma todo lo que está dispuesto para ti, es
inevitable? Y en efecto tus acciones están encaminadas hacia ese destino; y
esto ¿quiere decir que no puedes manejarlo?
Luna & Alma


