“Todos tenemos una pasión. Lo único que
has de hacer es encontrarla. Has de encontrar lo que te gusta mirar y mirarlo,
lo que te gusta hacer y hacerlo. Esto requiere tiempo y pasión.
Y recuerda que todo el mundo tiene dos
aniversarios: el día en que nace y el día en que despierta a la vida.
Seguramente despertarás a la vida cuando
descubras para qué estás en este mundo. Y ese día será fascinante.
Y eso te aportará otros aniversarios,
porque cuando descubres para qué estás en este mundo, lo que sigue es
imparable.
Quien tiene un porqué para vivir, puede
enfrentarse a cualquier cómo.”
(Fragmento de “Los secretos que jamás te contaron: ...”, Albert Espinosa)
Cuando hablamos de pasión tendemos a
pensar en relaciones amorosas, sexo, erotismo y todo lo que se relacione con el
placer y la sensualidad. Lo sexual, está directamente conectado con la
creación, con el impulso que gesta. Es una energía poderosísima que podemos
ampliar hacia otros aspectos de nuestras vidas.
La pasión como impulso vital, como motor
para despertar (tal como dice el texto) a la vida.
Conectas entonces con tu creatividad, con
esa búsqueda de lo que quieres hacer más allá de lo cotidiano, aquello que te
aporte esa especie de descarga de adrenalina y que te haga sentir que estás en
esta vida por un motivo. Quizás buscar ese motivo es lo que te haga encontrar
tu pasión, o viceversa. El sentido de tu vida, ese porqué, que a veces nos hace
entrar en un bucle sin respuesta satisfactoria.
¿Cuál es tu pasión? si es que la tienes...
¿Crees de verdad que es así como se
expresa en este párrafo?
¿Qué es el impulso vital para ti?
Luna & Alma






