“Espiritualidad
es estar despierto. Desprenderse de las ilusiones. Espiritualidad es nunca
estar a la merced de acontecimiento, cosa o persona alguna. Espiritualidad es
haber hallado la mina de diamantes dentro de usted.”
Nos gustaría abordar hoy un tema que como
siempre, deberíamos charlarlo entre tod@s alrededor de una mesa, con café, con
unas copas, y al abrigo del diálogo. Es bastante complejo resumir o poder
enfocar el tema de la espiritualidad en un post que no debe ser demasiado
extenso, poder centrar el enfoque y que no sea aburrido.
Desde siempre, espiritualidad y religión
estuvieron conectadas, o relacionadas por lo menos. Sin embargo, yo creo que
son dos conceptos distintos.
Como much@s de nosotr@s, fui educada en la
religión católica a pesar de que en mi casa nunca se practicó activamente. Con
el correr de los años, comencé a tocar otras filosofías, por curiosidad, por
querer saber más, por instinto. Descubrí entonces, que en general las
religiones 'te atan' porque te condicionan a cumplir ciertos preceptos, ciertas
reglas, que en definitiva tienden a reprimir o a censurar si no las cumples (y
de paso a culpabilizarte siempre). Esto comenzó a chirriarme en la
adolescencia, sobre todo viendo lo que había a mi alrededor con el tema de la
dictadura en Argentina y la participación activa de la Iglesia en este
genocidio.
Personalmente siempre me sentí conectada a
algo que sentía superior, no sabía cómo llamarlo. Decidí que no lo iba a
etiquetar, sino que iba a seguir intentando descubrir hacia donde me llevaba
sentir esto.
Aprendí, después de leer bastante y de
practicar alguna filosofía, que había ido rescatando lo que para mí era mejor,
y que me servía en mis propios procesos. Aprendí también a conectar conmigo, a
sentirme, a mirar mi corazón, a reconocerme como parte del Universo.
Hay algo de orden sagrado en la
naturaleza, en sus enseñanzas, en lo que nos manifiesta en cada ciclo vital. Hay
algo sagrado cada vez que te sientas en silencio e intentas escucharte sin todo
el ruido exterior que solo te confunde. Hay algo sagrado cada vez que te
conectas con el otro, desde tu corazón, desde el no-juicio.
No practico ninguna disciplina, ni
religiosa ni filosófica. Me sirve lo que puedo aplicar a mi vida diaria, lo que
sienta que me eleva y me ayuda a ser agradecida. (Muchas veces con mayor o
menor acierto, obviamente). No sólo en los buenos momentos, sino también en los
procesos de dolor, en las crisis. Aprendí que cada crisis aparece para que
aprenda algo y siga mi camino.
No sé, si esto que escribo resume un poco
la propuesta de esta semana. No sé si es clara, o si es correcta... Tal vez no
haya podido definir lo que intento poner aquí hoy sobre la mesa. Pero nos
encantaría que hablaras sencillamente de lo que sientes tú como espiritualidad...
-quizás sea sentir y no pensar en lo que es-; ¿relacionas tú, cualquier
religión a la espiritualidad? ¿Tiene que ver la fe? ¿En qué crees si crees en
algo?
¡Te esperamos!
Luna & Alma
