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lunes, 2 de julio de 2018

Amigos no... Ex


Hace poco más de cinco años escribí sobre el tema, y hoy queremos volverlo a plantear, queremos saber qué opinas tú.

"Quedemos como amigos"

Yo no sé quién habrá sido el iluminado que inventó esta frase; pero no puedo creer que realmente haya pensado por un segundo que podría ser real. Es el típico clichè que uno de los miembros de una pareja (en los casos más locos, los dos...), dice cuando decide terminar una relación. Y no estoy diciendo que no se pueda pretender continuar de forma adulta y civilizada, pero ¿amigos? ...es un concepto de otra galaxia, y de una muy lejana.

¿Por qué? ...pues simplemente, porque ¿qué es una pareja sino una "amistad con derechos", como decía la canción? Es decir, un amigo es esa persona con la que te gusta compartir tu tiempo; en la que confías; a la cual le cuentas de ti, de tus cosas; quien conoce no sólo tus virtudes, sino tus peores defectos; quien te presta el hombro cuando estás triste y aquella que te hace reír como nadie... es la primera persona que te viene en mente cuando necesitas ayuda y, obviamente, es aquella con la que te imaginas un momento perfecto. Y entonces, si has decidido terminar con esta persona; o porque esa confianza ya no existe y ya no te 'nace' contarle tus cosas; o porque piensas que en realidad, no te conoce tan bien; o porque ya no cuentas con ella para superar los tragos amargos y los momentos divertidos son cada vez menos; o porque ya no es esa la primera persona de tu lista, ni en la de las fiestas, ni en la de los números de 'emergencias'... entonces ¿cómo se puede tener la absurda idea de proponer "continuar a ser amigos"?

Ya lo dije, yo quisiera continuar de forma adulta, por respeto a lo que hubo; en recuerdo de lo que un día fue... ¿pero amigos? ...no, amigos no. No quisiera... no podría. Quisiera saber al otro feliz, pero no los mínimos detalles de sus relaciones, menos que menos que me 'presente' a su nueva pareja. Podríamos tener una charla en cualquier bar mientras nos tomamos un café, pero ya no le contaría los detalles de mi vida. Por eso, si alguien desea terminar una relación, por el motivo que sea, que lo haga, pero que no pretenda quedar "como amigos", porque desde ese momento, la otra persona pasará a ser tu 'ex'; bueno o malo; válido o menos; continuarás a quererlo, o no; con suerte, en el mejor de los casos, continuarás a respetarlo... pero no se juega a "ser amigos", porque sino, al final, uno de los dos, -o los dos-, saldrá lastimado, y se arruinará hasta aquello que un día fue "lo mejor".

Alma & Luna

lunes, 25 de junio de 2018

¿Amigos?






Esta vez, el tema podría ser rollo “Cosmopolitan”, si no fuera porque a nosotras nos encanta darle un giro algo más profundo a nuestras propuestas. Creemos que se puede hablar de un tópico tan recurrente como antiguo: ¿Es posible la amistad entre un hombre y una mujer?


Durante muchísimo tiempo todos hemos escuchado de todo al respecto: que sí, que es posible esta amistad; que no, que no es posible porque inevitablemente uno de los dos (o los dos) acaba enamorándose; etcétera.

El tópico no puede ser más típico, pero cuando nos pusimos a hablar, empezaron a surgir muchas cuestiones que lo enriquecían y lo hacían salir de la “etiqueta” preconcebida.

Para no hacerlo tan largo exponemos una pincelada de algunas de las conclusiones en las que nos pusimos de acuerdo. Nos dimos cuenta de que en realidad cuando se establece una relación de afecto o de amor, hay una especie de “flechazo”, un “enamoramiento” algo que nos conecta de manera inmediata con el otro/otra. Esa persona nos impacta, nos ilumina, nos fascina. Y entonces es cuando dijimos: ¿Qué más da que sea hombre o mujer? En toda relación afectiva existe el amor, existe la atracción, sea del orden que sea. Pero lo cierto es que también existe el prejuicio donde interviene la palabra “sexo” asociada al enamoramiento.

Pero, ¿no creen ustedes que si hablamos de “flechazo” o “enamoramiento” en una amistad no tiene porqué intervenir el sexo? Y si interviene… ¿cuál es el problema? ¿O no creen acaso que cuando nosotras nos conocimos no sufrimos ese flechazo? Y, aunque no intervenga el sexo, tenemos esa atracción que nos genera el ser empáticas, el tener muchísimas cosas en común, una conexión casi instantánea, mucho amor y sentido del humor.

Apuntamos también a la costumbre generalizada de querer etiquetarlo todo; y el hecho de que esto nos cierra, nos limita, nos reconduce nuevamente al “tópico” anulando toda otra opción.

Y tú, ¿cómo lo ves? ¿Te sientes identificad@?
Luna & Alma