Mordía a todo esto una granada, con el
codo apoyado sobre la mesa; las bujías del candelabro, delante de ella,
oscilaban con el viento; aquella luz blanquecina daba a su cutis tonos
nacarados, rosa a sus párpados, brillo a sus ojos; el rojo de la fruta se confundía
con el púrpura de sus labios, su delgada nariz temblaba y toda su persona
ofrecía algo de insolente, ebrio y ahogado.
(Frases de "La educación
sentimental", 1869 -
Gustave Flaubert )
La sensualidad es una actitud que tal vez
nace con cada uno y que algunos desarrollan más que otros. Tiene que ver con el
magnetismo que emanamos, con esa cualidad intangible. Una especie de
combinación del poder sensual interior para emocionar, unido al magnetismo
personal.
Ponemos en marcha todos los sentidos,
nuestra actitud es el reflejo de la confianza en nosotros mismos. La mirada, el
tacto, el olfato, el oído, el gusto, nos conectan con el placer. Desde lo más
elemental como morder una manzana hasta lo más sofisticado o excepcional.
Siempre conectaremos con los sentidos. Cuando nos dejamos llevar por el placer
se pone en marcha nuestra sensualidad. Y así nos sentimos. Abandonados a esa
sensación de disfrute. Y es lo que el otro percibe de nosotros.
No hace tanto tiempo que he descubierto
que sentirme sensual está ligado a lo sutil. Quizás equivocadamente se entiende
que es algo así como convertirnos en “ lobas o lobos” encaramados en nuestro
erotismo.
Y tú, ¿eres sensual? ¿Te sientes así, o cómo
lo definirías? ¿Es un instinto o es algo que vamos adquiriendo en el transcurso
de nuestras vidas? ¿Crees que es algo que se puede aprender o es innato en cada
persona? ¿Qué despierta tu lado sensual? ¿Qué es lo sensual para ti?
Luna & Alma
